¿Cuánto cuesta una página web?
El precio de una página web es un asunto peliagudo: hay empresas que las ofrecen desde 600€ y compañías que se dejan cientos de miles de euros, cuando no millones, en desarrollos enormemente complejos.
Por tanto, el objetivo de este post no es dar un dato concreto sino rangos aceptables y elementos que hay que considerar para calcular el precio de una web: qué cosas incrementan el precio, qué tipo de web elegir para optimizar nuestro presupuesto, o cuándo no podemos reducir mucho el presupuesto si no queremos que nos afecte negativamente.
Al final todo se reduce a una pregunta: ¿Qué web necesitas?
Blog o web personal
Si quieres tener una web propia, un blog, o algo muy sencillo, las soluciones por defecto que te dan algunos servicios de hosting pueden venirte bien.
Worpress es una plataforma genial, no sólo de blogging sino que tienen plantillas para aquellos casos en los que sólo quieras mostrar un contenido estático, menos blog y más web. En ambos casos, deberías presupuestar la compra de una plantilla, la contratación de un hosting y la compra de un dominio (subdominios como .wordpress.com no son buenos para tu marca).
Si eliges una web estática, sería recomendable que medites dos veces de qué sirve tener una web personal (o profesional, ya que estamos) sin blog, ya que es el lugar idóneo para mostrar realmente quién eres, qué te interesa, y tu actitud y capacidad para generar atención y conversación.
Si necesitas una solución profesional, en Socialmood nos podemos encargar tanto de la parte de contenidos como de la parte de desarrollo y diseño de tu blog.
Negocios que no dependen de Internet
Supongamos que tienes una mediana empresa de un negocio desconectado de Internet, pero quieres una web como una forma de que los clientes te encuentren online.
Existen miles de ejemplos de compañías muy arraigadas a lo offline y que aparentemente no podrían beneficiarse de la web que experimentan un incremento impresionante gracias a Internet a partir de una buena idea. Y si no que se lo pregunten a los chicos de Will It Blend, que han conseguido que sus batidoras sean mundialmente conocidas por cuatro dólares.
Si aún así crees que no vas a dar con una idea que impulse tu negocio online, y prefieres aferrarte a la idea de web escaparate, lo ideal sería que buscases una pequeña empresa que gestionase el proyecto.
Hazte las siguientes preguntas: ¿Quiero un diseño propio? ¿Me vale lo que ya tengo hecho offline? ¿Qué quiero que haga la web?
Si queremos una propuesta de identidad visual corporativa totalmente nueva, una web hecha de cero, de qué tipo de web móvil buscamos (ni te plantees no hacerla móvil) y funcionalidades añadidas, el proyecto va a ser caro.
Si tienes la base para empezar a trabajar (identidad visual, objetivo de la web, qué quieres que tenga) todo puede ser más fácil. Incluso si te gusta el trabajo de un diseñador en concreto, puedes buscar una compañía especializada en maquetación y programación y gestionar el proyecto en paralelo.
Para simplificar al máximo, huye de cualquiera que quiera cobrarte menos de 1.000€ por este trabajo mientras que un precio de más de 10.000€ debería indicarte que o bien estás pidiendo un proyecto demasiado complejo para el tipo de organización que tienes o debes optar por otro tipo de partner que encaje mejor con tu perfil.
Proyectos dependientes de Internet
Un e-commerce o una página de una empresa construida en torno a la web puede ser una tarea no tan sencilla. En algunos casos (una pequeña agencia digital, algunas start-ups tecnológicas) si el precio es la prioridad, podemos ceñirnos a los consejos dados anteriormente, pero en un e-commerce inmenso o una aplicación web compleja, la cosa puede cambiar.
En estos casos la inversión deberá ser mayor, y también deberemos cerciorarnos de que el partner que elijamos en este camino domine campos como el SEO o la usabilidad. Si no lo hace, deberemos buscar empresas externas que lo asesoren durante la creación de la web en estos campos. El coste de no hacerlo puede ser una web que atraiga la mitad del tráfico que debiera, o cuya conversión sea del 0,1% en lugar del 1%, y esto en online lo es todo.
Es difícil precisar un precio: Dependerá de en qué sector te muevas, pero piensa en términos de retorno. Si los ingresos de tu empresa dependen enormemente de la web (bien por imagen, bien porque es tu punto de venta), calcula el retorno que tendrá hasta que se haga necesario un rediseño (de 2 a 5) y define un presupuesto. Ahorrar en un elemento tan importante puede ser el mayor error de una compañía basada en Internet.
¿Te parecen unos precios justos?
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Gaston
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Bruno Rodríguez Armesto
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