Quiero tener más fans en Facebook (y mejores). Tipos de fans y cómo llegan a serlo

“Tengo X fans en mi página de Facebook”

*Véase que el tono con el que se dice esto puede ir desde un estado de auténtico gozo y alegría total, hasta la infinita tristeza, de las canciones de Manu Chao.

Esta frase de hecho es correcta en forma pero si la analizamos es bastante poco acertada en tanto que, sí sí, tienes X fans, pero, ¿cuántos de estos te ven realmente cuando dices algo?¿Todos? El alcance de Facebook y el EdgeRank son los responsables de que esto no sea exactamente así (ni de lejos): tienes suerte si te ven al publicar la mitad de esos fans, de hecho, es alrededor de un 16% de los que son fans, de media, los que lo hacen. No te pierdas estas 5 formas fáciles de potenciar una marca en Facebook.

Si aún queda gente que piense que crecer en número de fans en Facebook es el objetivo, o uno de los objetivos, es porque quiere. O porque no quiere ver. Ser fan, incluso ser #muyfan de alguna marca en Facebook no es tan sencillo.

Los fans ni se compran, aunque hoy por hoy se pueda, también se pueden hacer otras muchas cosas que no tienen sentido y, por ende, no se nos ocurriría hacer y no hacemos, ni se venden (más de lo mismo, aunque se pueda). Hay que tener en cuenta cómo son realmente estos fans y por qué lo son.

¿Cómo se es o llega a ser fan de una marca? Tipos de fans

  1. El incondicional. Vale, lo incondicional no existe. Pero es un fan que se le parece mucho a esto. Cree en ti, te lo has ganado (en algún momento). Seguramente por haber hecho las cosas bien (no solo en un terreno online, claro), y ahora es tan fan y le gusta tanto tu marca que lo gritaría a los cuatro vientos. De hecho lo hace. En cada ‘me gusta’, en cada comentario, etc. Ha conectado emocionalmente con la marca. Se compra tu producto o servicio y los disfruta, y lo cuenta. Espera (incluso a veces y en algunos casos, con ansias) novedades, noticias y contenidos que le puedas aportar. Es el fan perfecto que cualquier marca desearía tener a millones. Pero no es posible. Si fueran tantos, los medios sociales se convertirían en una especie de felicidad raruna y total que no habría por dónde cogerla. Empalagosa y dulce hasta decir basta. Pero que, en su justa medida, son pieza clave en el equilibrio que todos deberíamos tener.
  2. El fan de (casi todo) lo que sus amigos son fans. El que llega, algunas veces por azar, y despistado y que se quede depende de cómo se gestione la página, se gana o se pierde. Esto es así. No va a ser fan por serlo, nadie lo es. Llega, mira, y decide. Y si llega a quedarse después de este primer contacto, algo se está haciendo bien, desde luego. Historias patrocinadas también son una forma de entrada para este tipo de fans.
  3. Los fans encantados con la marca. Se diferencian de los incondicionales en que estos no lo son. O lo son menos que los otros. Estos han tenido una buena experiencia o varias con tu producto o servicio y llegan específicamente a contarlo. Son embajadores voluntarios y lo comentan sin problema de manera absolutamente natural, porque les ha gustado tanto que lo recomiendan. Son un tesoro en redes sociales (y fuera de ellas). Y hay que cuidarlos mucho. Para que sigan siéndolo, mantener lo ganado siempre es lo más complejo de todo.
  4. Los fans desencantados con la marca. Todo lo contrario a la anterior vertiente. Pueden desencadenar en trols. Y esto es un tema. Hay que tratar de encontrar solución a estos y tenerlo como objetivo primero, pues todo se reduce a una o varias malas experiencias con tu marca y que, sencillamente, muchas veces es solo un malentendido, y escuchando se entiende la gente. Sólo hay que poner un poquito de cariño y tiempo en escucharle y tratar de encontrarle soluciones. Neutralizar este tipo de situaciones y, muchas veces, lograr que, una vez solucionado, se vuelven, al menos, fans encantados con la marca.
  5. Los trols. Son los que peor prensa tienen, y en muchos casos, los más temidos. Tienen mucho tiempo libre, a veces demasiado, todo lo que comentan es negativo. A veces tienen motivos, otras no. Copian y pegan millones de veces los mensajes, muchas veces, incluso faltando al respeto a quien haga falta, gente que está enfadada y quiere que quede muy claro que lo están. Llegan para revolucionar al CM. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es no darles el placer y no revolucionarse. Todo tiene un principio y un fin, está más que comprobado, sólo hay que capear temporal y tratar de, con paciencia, llegar a algún punto de entendimiento o, en el caso de que esto no sea posible (la mayor parte de las veces porque los trols no quieren esto, sólo quieren ruido negativo), el punto sería el del agotamiento del trol. Que no el del CM ;)
  6. El cazaloquehagafalta: dícese de promociones, concursos, sorteos, etc. Le da igual que sean de Cocacola, BMW o Dodotis. A pesar de que a priori parece que interesan poco, son una oportunidad, como los fans de (casi todo) lo que son fans sus amigos, se ganan o se pierden una vez han llegado (se ganan, si se consigue, con más esfuerzo que los anteriores, todo hay que decirlo).

Consulta esta infografía de los 7 tipos más populares de fans en social media ;)

¿Por qué nos hacemos fans de las marcas en Facebook?

Prerequisitos de un fan según Syncapse

  • El 78% de los fans son clientes actuales. Nadie es un fan sin probar el producto o servicio primero. Ante esto hay excepciones: marcas aspiracionales que por precio no están al alcance de cualquiera. Por ejemplo: BMW, sólo el 36% de sus fans son clientes actuales.
  • El 49% de los fans lo es por apoyar o respaldar a las marcas que le gustan. Así de simple y complejo al mismo tiempo.
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Descárgate gratis el estudio completo de Syncapse.com.

Conclusiones

  • Si lo que más te importa de tu página de Facebook es su tamaño, tienes un pequeño problema.
  • Lo que está claro es que el fan no es fan para toda la vida. Al menos si una vez ganado se abandona a su suerte.
  • Si se es fan, hay experiencias (buenas) detrás que respaldan todos los porqués.
  • No se es menos fan (ni peor) por haber tenido una mala experiencia y contarlo. Lo natural es hacerlo, lo lógico es buscarle solución a los problemas.
  • Para tener un fan de verdad, hay que hacer algo más que pensar en términos de dinero, o compra-venta. Hay que empezar por pensar en qué piensa él.
  • No se es menos fan por comentar menos. Los fans están ahí y ven cada publicación de la marca que les gusta tanto, pero no tienen por qué comentarla siempre. Nadie comenta siempre a su pareja, familia ni amigos.
  • Los amigos son clave. Concepto de red llevado a su máximo exponente. Deberíamos pensar en ello en cada publicación, en cada momento en que planificamos cada contenido al principio de todo.
  • Lo más importante de todo: Empatía, cariño y sentido común: las tres cosas que siempre consiguen que los fans no puedan ser más fans. Y eso es lo que queremos, queríamos, y muy probablemente queramos.