Cómo mejorar tu marca personal

En mayor o menor medida, todos tenemos una imagen de marca personal: somos lo que somos, solo hay que saber cómo gestionarla para sacarle el mayor partido.

Aunque no seas consciente de ello, si entras en Google y pones tu nombre, verás que apareces en los resultados de búsqueda. Si, amigo, ya no eres anónimo y has pasado a otro estatus, el de ser conocido. Cualquiera puede ver quién eres, qué haces y cómo eres, se te ha creado una marca personal y está ahí, sin más.

La gestión adecuada de esta marca es clave para conseguir tus objetivos tanto en el ámbito personal como en el profesional, y la verdad es que tener una marca personal cuidada es fácil si se sabe cómo y utilizando las herramientas más adecuadas para conseguirla.

Cada una de las personas que nos conocen tiene una imagen y una opinión de nosotros mismos, tanto si somos conscientes como no, y lo que necesitamos para optimizar nuestra marca personal lo máximo posible es tomar nota de consejos para mejorar, abrir los oídos y los ojos, y sobre todo ir poco a poco marcándonos objetivos para conseguir hacerla perfecta.

11 consejos para mejorar tu marca personal online

  1. ¿Por dónde debo empezar? Gestiona de forma eficiente todo lo que tiene que ver con tu imagen y tu reputación, e inicia tu propio “plan de marketing personal”. Primero, descubre quién eres, qué quieres mostrar al mundo de lo que eres y cómo y dónde quieres mostrarlo.
  2. Antes de hacer… ¡Define tus objetivos y tu estrategia! Todo lo que hagas ha de estar dirigido a “estar dónde quieres estar” y a “ser visto como quieres que te vean”. Conoce tus objetivos, decide donde quieres estar y qué herramientas van a ser útiles para conseguirlo y cuáles no. Recuerda que tus recursos son siempre limitados, sobre todo en tiempo, así que aprovéchalo lo máximo posible.
  3. Céntrate en lo que quieres conseguir. Visibilidad, audiencia, posicionamiento y sobre todo, reputación. Estos 4 objetivos son primordiales, así que haz que sea fácil encontrarte en Internet, no solo con tu nombre, sino también por lo que haces. Y poco a poco ve consiguiendo que las personas que te conocen tengan una opinión positiva, no solo de ti, sino también de lo que haces. El resto ya irá llegando.
  4. ¡Saca partido de lo que tienes! Aprovecha al máximo tus redes sociales. Amplía tu círculo y sobre todo no las dejes abandonadas. Completa tu perfil de manera adecuada y date a conocer, amplía tus redes de contactos e interactúa con ellos.
  5. Se auténtico. No hay nada mejor que ser uno mismo, tanto en persona como en redes sociales. No juegues a ser otra persona o a ser la persona que quieres ser. Muéstrate tal y como eres y sobre todo pon ese punto de autenticidad en todo lo que haces.
  6. Apuesta por la calidad de tus contenidos. Una vez que tengas marcados tus objetivos y tu estrategia, pon en marcha tu propia “campaña de contenidos”, y antes de publicar como un loco en cualquier sitio y de cualquier forma, párate a pensar y pregúntate: ¿Lo que vas a decir es relevante? ¿Te hace darle un valor añadido propio? No hay nada mejor, que te empiecen a conocer por lo que haces y por lo que realmente te gusta, es tu mejor carta de presentación.
  7. Aprende a utilizar LinkedIn de manera efectiva. ¿Tienes un perfil en Linkedin y no sabes cómo sacarle el mayor partido? No te pierdas nuestro post de cómo mejorar tu engagement en Linkedin
  8. Da tu opinión. No tengas miedo a decir lo que piensas (siempre de forma constructiva, claro), comenta en blogs, foros, webs y todo tipo de sitios en los que te sea interesante mostrar tu opinión, siempre y cuando aportes.
  9. Interactúa con los que te rodean. Es una de las principales ventajas de este mundo online. Te ofrece la posibilidad de opinar y contestar a lo que quieras. Comparte tus reflexiones, escribe artículos en medios que te gusten, y deja comentarios. Este simple gesto, además de darte información y nuevos contactos para ampliar tu círculo, refuerza tu visibilidad, tu posicionamiento y tu reputación.
  10. Adáptate rápido a los cambios. Prepárate ante ellos y sácales más partido. Ten siempre la mente, los ojos y los oídos abiertos para aprender de lo que veas y no pierdas nunca de vista cuál es tu foco.
  11. Monitoriza y haz un seguimiento sobre ti mismo y de los objetivos que estás alcanzando. Si tras hacer un pequeño análisis de todo lo que has hecho, ves que vas por el buen camino y que estás consiguiendo lo que te habías propuesto, sigue hacia adelante, pero siempre redefiniendo tu estrategia y reajustando lo que estás haciendo para aprovecharlo mucho más.

Recuerda, que esto es una carrera de fondo. No se trata de hacer magia y conseguir todo en dos días. Lo ideal es ser constante y continuo para conseguir lo que te propones. Así que a por todas.