¿En qué te fijas cuando sigues a alguien… en Twitter?

Dí la verdad. No valen verdades a medias. No vale la respuesta tipo por excelencia ‘los ojos’ pero adaptada al medio ;) La bio es nuestra primera impresión tuitera. Es nuestro primer ‘¡hola!’ con esa sonrisa que siempre acompaña a ese ‘¡hola!’ y que usamos en exclusiva para eso. (Por lo general, digo, que luego siempre hay excepciones, como en todo). Así que toca planteárnosla y replanteárnosla, nuestra marca personal está en juego.

Hay dos tipos de persona en Twitter, las que ponen su biografía super-guay, y las que ponen “no voy a poner mi bio, conóceme”, super-guay.
— Dalas Azahar Blanco (@dalas_azahar) 19 de marzo de 2013

Tips para redactar nuestra bio de manera tal que estemos (y estén) encantados de conocernos:

Una bio de Twitter debe ir más allá de las líneas. Los espacios entrelíneas existen y también los leemos (todos). Es pública, y dice mucho mucho de quiénes somos en muy pocas palabras. Elijámoslas bien. Empecemos por el principio. No hay bios buenas, ni bios malas. Sólo hay bios mal enfocadas. Pero para eso siempre habrá tiempo, para poner el foco. ¿Empezamos?

Sé franco al 100%, o casi casi

No digas lo que no eres, básicamente. Este punto no tiene secretos, ni vamos a inventar la rueda, ni a descubrir grandes cosas, pero es algo que a veces no sabemos hacer, o creemos que sabemos y no hay manera: no siempre el mensaje que emitimos es el que se recibe. Y a veces, directamente, mentimos descaradamente, claro.

Y además de esto…

Digo la verdad y toda la verdad, sí, pero… ¿Con filtros? ¿Sin filtros? ¿Se puede no tener filtros en redes sociales? La pregunta del millón. No de fans, claro. No sé si llega a pregunta del millón pero estos días es un tema de lo más recurrente en mi entorno de una u otra manera.

Hay respuestas para todos los gustos y colores a esto. Y lo que voy a añadir a continuación es mi visión subjetiva de las cosas. Veamos, está claro y es un hecho, que hay tres temas a los que mi compi @bruroar en una conversación recientemente añadía un cuarto muy acertado. Los tres temas: Política, sexo y religión. El cuarto: Fútbol.

Bien, lo que es un hecho es que estos temas son ciertamente tabúes, y a mi parecer, hay que tener cuidado (y mucho) cuando estamos en redes sociales como empresas, marcas. Si conseguimos evitarlos, mejor. Ahora bien, si somos nosotros mismos, marcas personales, pero nosotros mismos al fin y al cabo, ¿qué pasa? ¿tenemos que renunciar a todos estos temas a pesar de que forman parte de nuestra vida? No, no y no.

Eso sí, ni se te ocurra pensar que la gente que te sigue en Twitter o es tu amiga en Facebook, o donde quiera que sea que estés, va a estar de acuerdo siempre siempre contigo. Con lo cual, hay muchas reacciones a las manifestaciones que se enmarcan en estos ámbitos. La más extrema, además de la crítica, es la pérdida del seguidor, amigo, o X. ¿Entonces esto significa que debemos no hablar de estos temas? Para nada.

Esto, como en todo, es cuestión de prioridades. Si lo que quieres es fans, seguidores, etc., que no te dejen nunca (al menos por como consecuencia directa, e inmediata, de un tuit o publicación en Facebook tuya), no hables de ellos. O evítalos en la medida de lo posible (siempre sin forzar nada, y siendo naturales, que de eso se trata). Si no, sé tu mismo, con sexo, política, religión y fútbol, total, ¿acaso en la vida offline no lo eres? ¿Y tienes amigos? Pues eso. Poco puedo añadir. #Sinfiltros, que no de Instagram, pero con un buen par de dedos de frente. Y es bueno tener muy presente también siempre en éstas:

La vida empieza donde acaba tu zona de confort

Sobre la pasión

La pasión es genial. Sin duda alguna. Pero es un hecho. Puedes decirlo. Igual que puedes decir lo que quieras. Piénsalo. Puedes inventarte de pe a pa todo lo que dices sobre ti. Pero eso no va a quitar lo que realmente eres. Ni a construirte otro yo. Si no se sostiene, no se sostiene. Lo que es como para pensarlo un poco es la ‘avalancha de apasionados’ que nos encontramos en las bios. Entonces, hagamos un ejercicio de creatividad también sobre qué queremos contar y cómo, con todo lujo de sinónimos. Al final es lo que se va a ver aunque tú puedas ser auténtica y sinceramente muy apasionado y muy creativo, puede no entenderse así. Lo original también deja de serlo.

Juego que da el encabezado

Y es que da mucho mucho juego la imagen de cabecera de Twitter, sin duda.

Profesionalmente personal o personalmente profesional

No nos liemos. Somos personas. Humanos. Con todo lo que ello conlleva. Más o menos, mejores o peores, profesionales. Pero al fin y al cabo, profesionales. Si queremos enfocarnos a esta parte, muy bien, hagámoslo. Pero no olvidemos que somos todo lo que somos, no nos liemos…

Actualízala siempre

No se te ocurra tener la foto de la comunión por los siglos de los siglos. Bueno, sin irnos a extremos, lo que sí que no se puede es tener la misma bio siempre. La realidad es voluble. Hagamos que sea como sea, y cambie como tenga a bien cambiar, la bio siempre la refleje.

Cajón desastre
Luego ya, para poner un toque de humor en el broche final, hay ‘detalles a pulir’ para todos los gustos, cosas que se repiten hasta decir basta, pruebas de unos y otros a ver si cuela y encontramos lo que buscamos, diciéndolo así, de primeras, sin anestesia, en nuestra bio, y mucho más. Las bios de Twitter dan para mucho.

Lo principal es poder decir siempre ‘querida bio de Twitter, encantada de conocer(me)’. Como veréis, esto da para muchos más capítulos, y debate. Estaré encantada, por supuesto de comentarlo :)

*Este tema surgía en una conversación con mi amigo @flexoaerostar, inspiración absoluta de mi post, espero cumplir sus expectativas aunque sea un poquito :)