10 lecciones de la industria pornográfica al
Marketing Online

El porno puede enseñarnos mucho, pero no de sexo. La pornografía es una de las industrias más importantes del mundo: ¡Aprendamos de marketing con ella!

Generalmente la conciencia colectiva mira a la pornografía con una mezcla de asco, superioridad moral y desprecio.

No digo que debiera ser de otra forma, este no es un post de opinión, pero me gustaría destacar que una industria que genera el 30% del tráfico de toda la web (aunque el cálculo sea dudoso) merece, si no nuestro respeto, sí nuestra humildad y atención.

Obviamente todos somos adultos respetables que no pertenecen a esa inmensa mayoría de personas que consume porno, y para nosotros el porno es algo ajeno y terrorífico. Aún así, y precisamente por eso, deberías leer qué podemos aprender del porno los que nos dedicamos al marketing online.

1. Siempre da algo gratis. Pero no lo regales todo

El porno mueve más dinero que Hollywood. Mueve más dinero que la industria farmacéutica o que el alcohol. Y sin embargo ofrece muestras gratis de sus productos a quien las quiera consumir.

Tendencias de búsquedas

La gente quiere contenido gratis. Dáselo, y después ofréceles algo mejor, de pago.

Resulta curioso que teniendo clips o hasta películas a disposición del usuario, la industria mueva tanto dinero. ¿Es solo de los pringados que pagan? Ni mucho menos.

Si el usuario actual busca un producto y le das una muestra (una versión recortada, en baja calidad o antigua), va a querer más. No tengas miedo a generar contenido gratuito como posts, e-books, infografías, guías, periodos de prueba, vídeos y opiniones de un producto… es ese tipo de valor el que va a darte visibilidad y permitir que te encuentren, y después, va a dejar al cliente potencial con la miel en los labios y pidiendo más.

Si no compartes una información por celo profesional, otro lo hará; tu oportunidad es hacerlo antes, mejor o distinto.

2. Generalizar es para los elegidos. Si no, dirígete a nichos

En el mundo del porno generalista hay unas cuantas productoras que pueden tocar todos los palos sin despeinarse. El resto no puede competir por atraer a un público tan grande y luchar contra grandes productoras, así que deben elegir dirigirse a un nicho o irse a la ruina. Sino, mira la increíble cantidad de variedad de etiquetas que pueden utilizarse en estos vídeos.

Estadísticas

Lo mismo pasa en el ecosistema web. Es muy fácil querer hacer un blog sobre animales, pero hay tantos y es tan genérico que es difícil captar la atención del usuario y generar una implicación con él. Sin embargo, un blog sobre el oso panda, con un enfoque didáctico y amable, puede ser un concepto tan concreto que se haga con el 100% de ese nicho.

Después, si realmente se convierte en líder, puede intentar incrementar su mercado a osos en general, y si la jugada sale bien, ir utilizando esa técnica que funciona para ampliar su público. Empezar con una apuesta generalista desde un principio tiene muchas cartas de ser una mala idea.

Lo mismo es aplicable para tu estrategia de páginas o productos, si estás empezando no puedes enfocarte a términos grandes que generen una gran cantidad de tráfico, porque el resto de páginas te van a comer. Dirígete a nichos con poca competencia, crea contenidos pensando en un usuario “raro” pero fiel… piensa siempre en long tail.

3. Innovación, innovación, innovación

La industria del cine para adultos es una de las más lucrativas y competitivas del mundo, y por ello aportar un valor añadido es vital para sobrevivir.

Parte de las innovaciones que Internet le debe total o parcialmente al porno son el vídeo en streaming, el pago online seguro, los chats en vivo o la monetización y optimización de tráfico. Eso sin contar la banda ancha o el 3G.

Además, adopta las innovaciones de los demás, y hazlo deprisa y diferente. Las pornstars son uno de los segmentos que más rápido y con mayor éxito han adoptado las distintas redes sociales, la primera película y aplicación porno de con Google Glass salió antes de que estuvieran a la venta y de que se hayan adaptado otras aplicaciones elementales para el dispositivo. Uno de los primeros sectores que se adaptó a la navegación y las apps móviles fue el porno. Su máxima es satisfacer al cliente, literal.

Tendencias digitales

4. Cuantos más compartan tu contenido, mejor

El cine para adultos en Internet funciona a través de páginas que publican contenidos de pago, generalmente por suscripción, y aquellas que comparten fragmentos de estos contenidos de manera gratuita. De hecho, 9 de cada 10 webs porno comparten o realizan selección o curación de contenido gratuito.

Esto demuestra 2 cosas: si haces contenido, te interesa que lo compartan. Mejor si te lo acreditan, si ponen fuentes, si ponen links y mejor aún si dicen que eres genial, pero lo importante es que lo compartan y que llegue a más gente. Da igual que el 90% de tu contenido se distribuya a partir de terceros, al final eso te beneficia.

De forma indirecta, esto también demuestra la capacidad de generar beneficio de sitios web gratuitos en concepto de publicidad y de generar un retorno a terceros.

5. Imita a Hollywood

¿Acabas de ver esta parodia porno de Super Mario? Pues no se acaba ahí: Piratas del Caribe, Batman, Big Bang Theory… de hecho, la regla 34 de Internet dice claramente que si existe, hay porno sobre ello.

En el mundo online podemos aprovecharnos de los productos de Hollywood de una forma más indirecta: Tenemos que aprender de su capacidad de contar historias para saber crear una narración satisfactoria en torno a nuestro producto o servicio. Tenemos que aprender a ser más espectaculares, añadir más sentimiento a la experiencia diaria de nuestros usuarios, incluir pasión en nuestro trabajo, poner efectos especiales a todo lo que hacemos cada día.

En última instancia la industria cinematográfica y el marketing que la acompaña es una de las más sofisticadas que existen debido a su antigüedad y al dinero que generan: es importante, cuando hagamos algo, pensar: ¿Cómo lo haría Tarantino?

6. El star-system mola

Las actrices y actores porno tienen nombre y apellidos, y una fama que sobrepasa de lejos su trabajo en esa industria. Pensemos en Nacho Vidal, en Sasha Grey o incluso Paris Hilton y Kim Kardashian. Todas estas figuras han comenzado en el porno pero han trascendido esa denominación para convertirse en fenómenos culturales más amplios. Contar en tu plantilla con una de estas estrellas puede significar un valor añadido para el usuario inalcanzable por tus competidores.

Top tendencias

Del mismo modo, ya seas freelance, CEO, empleado o estés en busca de empleo, tienes que trascender ese cliché y convertirte en algo más. Potencia tu Twitter, participa en blogs, crea una página personal, cultívate, sigue formándote, conoce gente nueva, intenta impartir una clase de algo que domines…

Quieres que la gente que trabaja en contigo o que escribe en tu blog sean estrellas del rock. O estrellas del porno marketing online en este caso. Cuanta mayor visibilidad y nombre tengan, mayor atención van a atraer, mejor para la empresa para la que trabajen y mejor para ellos mismos. Igualito que un/una pornstar.

7. El vídeo es el rey, pero hay espacio para más

Quizás sea por la naturaleza del contenido de esta industria, pero el vídeo es el formato ganador.

El usuario quiere consumir vídeo y muchas empresas y negocios (online y offline) no han terminado de aprender la lección de que servir el contenido que quiere el usuario en el formato que quiere el usuario es la receta del éxito.

Pero incluso en un entorno como este, en el que el vídeo domina casi de forma absoluta hay espacio para más: ilustración, comic, dibujos animados, audio, chat…

Si no, mira el éxito de la novela erótica-pornográfica 50 sombras de Grey. Genera contenido en todos los formatos posibles, siempre adaptándote a tu usuario y a las diferentes formas de comunicación que impone cada canal. Y después, mide y aprende.

8. Lo amateur mola

Muy relacionado con el formato vídeo está el concepto de lo amateur: ¿Por qué nos pensamos que para crear algo que guste al usuario debemos invertir miles de euros y cientos de horas de trabajo?

Aunque la profesionalidad se agradece, a veces estamos cansado de que todo lo que veamos en TV y en internet aparente o busque ese aspecto de cultura procesada y prefabricada. La naturalidad y honestidad del amateur se agradece: No hace falta que seas un crack y le metas postproducción por un tubo. Hace falta que tengas una idea clara, la hagas sin miedo, y vayas mejorando por el camino. Miremos las/os blogueros de moda y cosméticos, que se valen con una webcam y una pareja con una cámara reflex: ese es el espíritu.

9. No des nada por hecho

Después de lo aprendido sobre porno en este post, lo tenemos muy claro: Somos unos degenerados y vamos a arder en el infierno.

Qué rabia no haber nacido en una de esas culturas menos desarrolladas pero de carácter más espiritual, más tranquilo. ¿No?

Falso. Mentira. Nein.

No des por hecho que Estados Unidos, Europa u otros mercados van a consumir el producto que consumes.

Busquedas mundiales

¿Veis este gráfico? Es el interés de cada país por la palabra “porn”. Obviamente no es en totales sino en porcentaje en relación con el número de internautas, pero, ¿habéis visto a Papúa Nueva Guinea?

Papua Nueva Guinea es un país de 6 millones de habitantes, en vías de desarrollo, y cuya población se dedica a la agricultura de subsistencia y la pesca en su mayor parte. El resto del ranking también sorprende: Trinidad, Pakistán (un país musulmán donde el sexo es tabú), India (tierra de misticismo, santos, y vacas sagradas).

Cualquier negocio online debe recordar que el mundo entero es su escaparate, y que nunca sabes quién es tu target. ¿Grababas ese vídeo casero pensando en adolescentes salidos norteamericanos? Pues pagan por él musulmanes, hindúes que no comen carne de vaca y adoran a dioses elefante, y miembros de tribus de cazadores recolectores de la otra parte del mundo, así que no des nada por hecho.

10. El formato digital es el futuro

Si aprendemos de la industria pornográfica, es que ya no hay revistas debajo de los somieres ni sección a puerta cerrada en los videoclubs. Siendo sinceros, ya no hay videoclubs en absoluto, y cada vez menos revistas.

La digitalización de la cultura es una realidad, y con ella los productos y servicios. La máxima es, si no estás en Internet tienes muchísimas posibilidades de desaparecer en un futuro inmediato, y si estás, tienes una capacidad inimaginable de crecer.

Si aún no has dado el salto o te estás reservando algo, es el momento de poner toda la carne en el asador.