Manual de instrucciones para conversar más y mejor en Twitter

Muchas veces vamos tan rápido que olvidamos que en Twitter se charla: no es un feed imparable de noticias. De vuelta al viejo arte de la buena conversación.

A Twitter no hemos venido solo a publicar contenido como si no hubiera mañana. Ni tampoco a publicar el mismo tipo de contenido constantemente. Entonces, ¿qué hacemos en Twitter?

Pues bien, buscar (y encontrar) el equilibrio. Hay que encontrar una fórmula equitativa entre: contenido propio, contenido ajeno, conversación, guiños, recordatorios y toques sencillos de atención, incluso cosas que, a priori, no tiene sentido que compartamos.

La clave estriba en cuidar de cada uno de los 5 puntos arriba mencionados con el mismo cariño: puede aportar el mismo valor uno que otro. Una vez tengamos esto muy claro podemos avanzar.

Trabaja tu empatía tuitera

Quizás el primer requisito para este punto es tener de la offline para luego tener de ésta.
Lee tu timeline y preocúpate por lo que preocupa a quienes sigues. Luego haz lo propio con tus seguidores. Sal de tu zona y entra en la de ellos. Mide la temperatura de lo que cuentan: si pones interés, verás cómo hablan (y mucho) sobre qué les interesa, qué les mueve a actuar, quiénes son y qué esperan. Información valiosísima que ofrecen a diario al mundo y que, si escuchamos, la tenemos delante.

Deja espacio

(en tus tuits)
Una de las primeras reglas de oro desde que Twitter es Twitter, el mundo, mundo y nosotros, nosotros. Ahora bien, y aquí es donde nos liamos desde tiempos inmemoriales: ¿cuánto espacio dejamos? ¿cuánto es lo razonable y cuánto es demasiado o demasiado poco?
25 caracteres libres en cada tuit sería perfecto para invitar a añadir algo de su cosecha a quien se anime, sí, 25, echa cuentas del espacio real una vez reservado éste ;)

Lo visual tira más que dos carretas (o tres)

Lo que ya hemos comentado otras veces aquí también aplica. La conversación y el engagement van de la mano. Una y otro son uña y carne. Trabajemos en pro del engagement y el resultado será un nivel de conversación saludable y con un montón de oportunidades.

No olvides que las imágenes ocupan per se en tus tuits 26 de los 140 caracteres, hay que adaptarse y ser más breves todavía, pero esto no es nuevo. Hay que meter un poco de tripita en términos de caracteres y ser ágiles en esto de contar lo mismo de mil formas, algunas realmente específicas y concisas.

Para terminar, recordemos dos datos concretos:

  • El 90% de la información que se transmite a través del cerebro es visual.
  • Los tuits con imagen se comparten un 150% más.

Utiliza palabras retuiteables

Hay palabras que se retuitean más que otras, utilízalas a tu favor. También hay estudios de palabras retuiteables, como éste de Dan Zarella, no pierdas de vista ninguno y prueba.

Sé retuiteable

Sí, tú. Cuanto más te retuiteen, más gente te verá y malo sea que nadie quiera decirte nada ;) A mayor alcance, más opciones de conversación. Es sencillo.

Uno de los grandes problemas del social media actual es el miedo que le tenemos a las redes sociales (todavía). Un buen ejemplo de tuit sin miedo, atrevido y arriesgado según para quién. Fijaos en el nivel de interacciones del mismo:

https://twitter.com/popitas/statuses/467039548426715136

Y una buena reflexión al respecto de este punto, a mi modo de ver:

Acierta con el momento

La hora para tuitear, ni más ni menos.
Algunas herramientas para saber cuál es la mejor hora para tuitear: Social bro, Tweriod o Bufferapp.
¿Cuál es el mejor día de la semana para tuitear?

Acierta con el lugar

Construye la comunidad que quieres y como la quieres y todo irá sobre ruedas. El saber estar del offline trasladado a on. Saber adaptar registros es un plus aquí.

Construye un buen dashboard de escucha activa social

La clave está en que esté adaptado a ti. Además de en hacer un buen repaso sobre el tema que nos ocupa y ver dónde estamos y dónde se está hablando del mismo. No se trata de descubrir la rueda, eso ya lo hizo otro, se trata de aprovechar todos los recursos que tenemos, gratuitos o no, a nuestro favor.

Una vez más lo simple es lo mejor:

Para hacer buen seguimiento en Twitter, nos basta con una herramienta como Hootsuite.
No olvides Feedly o algo similar para tener de un vistazo todo claro: qué se cuece en el panorama actual de las fuentes que interesan en cada caso concreto. Y una herramienta que complementa a la anterior perfectamente por las opciones que tiene de integración con ella, y en general nos sirve también para este fin del que hablamos: estar en todo es Mention.

Herramientas hay mil, de lo que se trata es de documentarse, trastear mucho (mucho) y quedarnos con las que más cómodos nos sintamos, mejor den respuesta a nuestros objetivos y de manera más eficiente y, por qué no, las que nos parezcan más bonitas.

Y por si fuera poco, hasta Twitter piensa y nos da pistas sobre las mejores prácticas, solo hay que hacerle un poquito de caso ;)

Un estudio 100% recomendable sobre el engagement en Twitter es el de Douglas Mason, echadle un vistazo si os interesa mejorar el vuestro.

Para terminar mi post, me gustaría hacer un llamamiento a que cada uno hagamos un ejercicio con nosotros mismos y nuestro caso particular: ¿conversamos lo suficiente en Twitter ahora mismo? (Tanto con nuestra cuenta personal como con las que trabajamos). Analicemos e implementemos post respuesta.