Lo que realmente necesitas saber sobre los mapas de contenidos (nuestra versión)

Si debemos escoger una palabra a la hora de hablar Marketing de Contenidos, escogeríamos personalización. ¿Necesariamente tenemos que seguir un proceso para llegar a ella?

El qué

Conocido también como content mapping, los mapas de contenidos son procesos de empatía y creación de contenidos que nos ayudan a generar formatos más específicos y personalizados.

¿Por qué? Porque tomamos como punto de partida las necesidades de nuestros usuarios y en qué momento del ciclo de compra se encuentran. Esto nos abre la mente a ideas y posibilidades que probablemente antes no habíamos tenido en cuenta.

Como queremos mostrarte nuestra versión del asunto, esto supone por empezar con un cambio en la forma como nos planteamos los retos en Marketing de Contenidos: no se trata de preguntarnos cómo crear un contenido de valor para las mujeres de 18 a 44 años sino de cómo podemos hacer que nos lea María, amante de los animales y de carácter un poco introvertido, que busca información accionable sobre la felicidad de su mascota.

El cómo

Ahora vamos a centrarnos en lo que realmente importa: el cómo lo hacemos. Intentaremos resumirte en tres grandes fases el proceso que seguimos a nivel estratégico y táctico.

1. Empatía

Empatía

El primer ejercicio que haremos será establecer los nexos claves entre nuestros usuarios y nuestros productos o servicios. Compara las diferentes necesidades que tiene cada una de tus buyer personas y plantea: ¿cómo nuestros productos y servicios pueden ayudarle?

No pasa nada si alguna casilla se queda en blanco porque no llega a cubrir una necesidad puntual. Luego, establece tus puntos prioritarios para que, a la hora de planificar los contenidos, la jerarquía de las categorías quede más que clara.

2. Ideación

 

Buyer_Personas

 

Una vez que tengamos claro nuestro nivel de empatía, es hora de plantear ideas más sólidas.

No olvides del todo el ejercicio anterior porque lo vas a necesitar en este punto. Reúne a distintos perfiles de personas que crees puedan aportar un pensamiento fresco al equipo. Plantea nuevamente las necesidades, ahora en forma de preguntas ¿Cómo podemos ayudar a María?

Cada uno de los miembros del equipo debería dar respuesta con ideas de posibles contenidos. Divide la sesión en los distintos momentos de compra de tu usuario: descubrimiento/consideración/decisión y luego se deben poner las ideas en común y agruparlas por similtud. Aquí empezarán a salir tópicos y posibles formatos de contenido para cada fase y necesidad. Recopila toda la información generada y prioriza según las necesidades más críticas.

Un consejo: hacer un seguimiento de búsqueda de palabras clave y mirar referencias puede enriquecer o limitar el proceso. Tenlo en consideración dependiendo del tipo de proyecto.

3. Planificación (pero no demasiada)

calendario-editorial

Nos gusta planificar los contenidos mensualmente, pero siempre intentamos salirnos un poco de la línea.

Una vez realizada la fase de ideación (importante que esto se haga cada cierto tiempo), crea un calendario que puedas compartir con distintos miembros del equipo y que indique cada día la categoría y subcategoría (en caso de que aplique), a qué buyer persona y para qué fase del proceso de compra va diriga y, por último, el posible título del post. A esto le llamamos el calendario editorial. Según la estrategia que hayas planteado, aquí también definirás los días y horas de publicación.

Todo esto tiene muy buena pinta pero: ¿qué nos dice la experiencia?

A veces hay que salirse de la zona de confort para conseguir más y mejores resultados Tuitea esto

Lo que hemos aprendido

La fórmula del 70/20/10

Procura que tu Plan de Contenidos aplique un poco de nuestra fórmula 70/20/10: 70% contenidos que sí o sí van a funcionar; 20% contenidos de pata negra, muy premium y que requiere mayor esfuerzo de producción; y 10% de contenido experimental, en el que pruebes cosas y veas cómo la gente reacciona.

Reuniones de retrospectiva

Súper importante hacer reuniones que nos permitan saber cómo va el proyecto. Pueden ser cada dos semanas o máximo cada quince días.

En esta reunión nos volvemos un poco locos y súper críticos con el trabajo que estamos haciendo. De estas reuniones posiblemente salga un replanteamiento de lo que se está haciendo y puede cambiar radicalmente el rumbo del proyecto.

Sé transparente

Involucra a tu cliente en todas las fases del proceso. No trabajas para él sino con él. Cuanto más involucrado esté, más va a sentir que es parte de él. Invítalo a las sesiones de cocreación y verás que todo fluirá mejor.

En pocas palabras, lo que realmente debes saber acerca de los mapas de contenido es que no debes ceñirte totalmente a lo que dice la metodología, que es importante empatizar con tus usuarios y lo llames por su “nombre y apellido” a la hora de definirlos y que para generar cosas distintas, lo mejor será salir de tu zona de confort, ser autocríticos y volverse locos de vez en cuando ;)

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