Privacidad en redes sociales, ¿nos estamos pasando de neuróticos?

La NSA accedió, sólo en un mes, a más de 180 millones de registros de Google y Yahoo en todo el mundo. Y a llamadas telefónicas. Y a publicaciones en redes sociales. Y…

Sin ir tan lejos, cada vez es más habitual que en nuestro entorno más cercano (compañeros de trabajo, vecinos, conocidos…) se acceda a la información que vamos dejando por la red (fotos en Instagram, un checkin en Foursquare, la información personal que tenemos en nuestro perfil de Facebook, las actividades que estamos haciendo y que contamos por Twitter…).

Vamos, que entre los espías profesionales y los cotillas de andar por casa, nos tienen controlados. Y tú, ¿qué piensas hacer al respecto? Hay, al menos, tres posibilidades:

1- Te da lo mismo

Mucha gente (me inclino a pensar que la mayoría) no tiene pensado cambiar sus hábitos de publicación en redes sociales aun sabiendo que mucho de lo que publican puede acabar en manos de destinatarios no deseados. Al fin y al cabo, ¿qué importa que esa foto de tus pies en Instagram acabe en la NSA o en el ordenador de tu vecino? No manejas secretos de estado ni información confidencial de grandes empresas y, por lo tanto, lo que pongas en Twitter, lo lea quien lo lea, no va a tener ninguna utilidad “oculta”. Vamos, que lo del espionaje (profesional o amateur) te da lo mismo.

2- Vas a borrar inmediatamente todas tus cuentas en redes sociales

Tu privacidad es sagrada y no estás dispuesto a que nadie pueda estar vigilando lo que haces. Te has planteado quitar tu nombre y foto en las redes sociales y usar en su lugar un nick y la cara de Bart Simpson pero te lo has pensado mejor y directamente vas a borrar todas tus cuentas en redes sociales. No quieres que cosas tan personales como la foto de tus hijos acabe en manos de cualquiera. Se te ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. Lo mejor es cortar por lo sano.

3- Keep calm and busca el término medio

Posiblemente, como en todo, la solución esté en no irse a los extremos y pararse a pensar un poco.

¿Publicar todo tipo de contenidos sin preocuparnos de dónde van a acabar? Pues no creo que sea lo más indicado. Al fin y al cabo, hay informaciones, fotos o vídeos que no deberían salir de cierto ámbito (familiar, de amistad o, como mínimo, del círculo de los conocidos). Por ejemplo, si estás buscando trabajo tal vez no sea lo más indicado que publiques en tus redes ese vídeo que grabaste diciendo todo tipo de chorradas el día que saliste con los amigos y te tomaste alguna copa de más (¿o es que no sabías que las empresas miran cada vez más la información que aparece en las redes sociales de sus candidatos?). O, por lo menos, deberías limitar el número de personas que tendrán acceso a él. O esa foto tan graciosa de tus hijos desnudos en el baño. Posiblemente no debería salir más allá del círculo familiar.

¿Borrar tus cuentas en todas las redes sociales? Pues tampoco es la mejor de las soluciones. Las redes sociales, como cualquier herramienta, se pueden usar bien o mal. Si hemos tenido una mala experiencia con ellas, o tenemos miedo de llegar a tenerla, lo que tenemos que hacer es conocerlas mejor y no dejar de usarlas. Al fin y al cabo, bien usadas nos proporcionan muchas ventajas. ¿O es que también vas a dejar de usar cuchillos para comer porque se podrían usar como arma?

Por lo tanto, permíteme que que te dé 5 consejos para que controles tu privacidad en redes sociales:

  1. Dedica un poco de tiempo a descubrir las posibilidades que te brindan las distintas redes sociales para gestionar tu privacidad sin renunciar a su uso.
  2. Utiliza el sentido común.
  3. Si tienes hijos, charla con ellos sobre el tema de la privacidad y las redes sociales. Los más jóvenes son posiblemente uno de los colectivos con más riesgos y, por desgracia, en los planes de estudio actuales no se incluye la materia de la privacidad en internet. Algo que sería fundamental para crear ciudadanos con pleno conocimiento de su entorno digital.
  4. Utiliza el sentido común.
  5. Utiliza el sentido común.

No sé si ha quedado suficientemente claro cuál es el consejo fundamental. ¿Hace falta decirlo más claro? Creo que no.

Y tú, ¿has cambiado tus hábitos de publicación de contenidos personales en redes sociales por miedo a perder privacidad? Nos lo puedes contar en los comentarios.