Qué hacer y qué no hacer en social media

En social media todo tiene solución excepto no estar. No es que las reglas del juego hayan cambiado, es que no paran de hacerlo. Pero hay una serie de principios más o menos básicos que debemos tener presentes. Vamos allá.

El marketing, de toda la vida, identifica necesidades, -que no las crea-, o eso es lo que se viene enseñando y aprendiendo en el ámbito académico desde el principio de los tiempos, y ahora resulta que la gente -que no los consumidores-, no compran lo que necesitan. Esto se acabó. ¿Y ahora qué es lo que compran? Lo que quieren.

El Marketing ya no va de las cosas que haces, sino de las historias que cuentas. Seth Godin

¿Y qué podemos hacer desde social media para que nos quieran comprar? ¿Cómo contamos las historias?

Qué hacer

    1. Escuchar. Se trata de oír campanas y de localizar dónde suenan. He aquí el quid de la cuestión de todo. Si ponemos atención e interés sincero, podremos hacer grandes cosas y llegar lo lejos que se nos antoje (y nadie podrá pararnos).
    2. Conocer a nuestra audiencia (de verdad). Escuchando y siguiéndola (de cerca) con el tiempo. Moléstate: mójate, esfuérzate y haz los deberes (y lo agradecerás). Prueba: tiempo al tiempo. Dime quién es (exactamente) tu audiencia y te diré (exactamente) quién eres.

Nuestro head de social media es el cliente. Mc Donalds

    1. Estar a la altura. La vida es una constante prueba de esto a todos los niveles. En social media también. Hay que estarlo o la comunidad dejará de estar. Una de dos.

Una marca ya no es lo que le contamos a las personas que es, sino lo que las personas le cuentan a otras que es. Scott Cook

  1. Saber leer entre líneas. Todo el mundo sabe que la mejor parte del pastel es la que no se ve de primeras. Pues así con todo.
  2. Análisis constante y conclusiones. Tener objetivos medibles y medirlos es clave. Sin ello no implementaríamos nuestra manera de ser y estar en estos canales, seríamos lineales. Y todo sería un constante aburrimiento.
  3. Abrir la mente, las miras, y en general, abrirnos a lo que esté por llegar. Cerrarnos solo nos alejará de conseguir nuestros objetivos.
  4. No hagas siempre lo mismo. Innova, el renovarse o morir, pero todos los días. Nadie quiere siempre lo mismo. Nos aburrimos con facilidad,#somosasí. Probemos cosas distintas: el no ya lo tenemos y no perdemos nada.
  5. Keep calm and quitémonos los miedos antes de entrar. No podemos gustar a todo el mundo. Nunca. Si hay una crisis se le hace frente, si hay un comentario negativo, se contesta, etc. El mejor momento para hacerlo no bien, sino de un modo brillante en atención al cliente es cuando hay una crisis. Todo tiene solución, excepto no estar.
  6. Dar, dar y después: dar. Si no das, no esperes. Esto es así con todo. Aquí también. El que siembra, cosecha; y el que no, nada de nada.
  7. Tengamos detalles recurrentes con las personas. No se conquista Roma según aterriza el avión. Tengamos una trayectoria en seguir lo que publica nuestra audiencia y seamos constantes en, de cuando en cuando, intervenir y hacer guiños especiales y sinceros a lo que hacen y comparten. Tendrá recompensa.

Qué no hacer

    1. No tomar el camino corto. A por el largo. Si pones parches, recuerda en todo momento que lo son. Comprar followers, borrar comentarios y otras prácticas con la misma denominación de origen pueden servirte en el momento, ahora bien, como pretendamos un resultado a largo plazo, olvídemoslas.
    2. No publicar como si fuéramos un feed de noticias unidireccional. Social media si es algo es bidireccional, pero además de verdad. Y aunque se nos llena la boca al decirlo, pocas veces comprendemos todo lo que entraña el concepto bidireccional.
    3. No hablar al “eco”. Si no trabajamos para que haya alguien al otro lado, no lo habrá, es sencillo: trabajemos.
    4. No hablar solo de tu libro. Ya se sabe (de sobra) que lo tienes, pero no eres el único. Habla con los demás. Sé humilde y muéstrate sencillo. Llegarás más lejos.
    5. No pensar que esto es dar los buenos días, poner fotos de gatos y molar a tope. Si creías que de eso iba el tema, mal. Esto es mucho más: hay que tener un plan o varios. Y revisarlo.
    6. No forzar. En ningún ámbito funciona esto. Las relaciones, o fluyen, o es mejor cambiar de fórmula.
    7. No cuidar cada detalle. Bio, foto de avatar, etc. En cada canal hay millones de detalles, púlelos, cada día implementa algo, piensa en cómo puedes variar para mejorar.
    8. No tener personalidad múltiple. Apostemos por una en todas las vías en las que comuniquemos. Es la única manera de hacerlo.
    9. No solo de reputación se vive. Vamos, el “por interés te quiero Andrés” de toda la vida, si no tienes X número de seguidores y etc. (más condiciones al mismo nivel de inteligencia), no me interesas. ¿?¿?! Me tienes que interesar por otro tipo de motivos. Si esta es tu escala de valores, me lo has dicho todo.
    10. No estar atentos a cómo lo hacen los demás: competencia directa, indirecta y más. Es una buena forma de aprender y de salir de la rutina.

Y dos de regalo:

    1. No personalizar.Utilizar técnicas de marketing tradicional aquí sin adaptarlas lleva a error 404.
    2. No ser honesto. En redes sociales esto es un suicidio. Antes o después te la liarán y con razón. Y ya se sabe, el que busca el mal por su gusto…

La transparencia debería ser la más grande y disruptiva innovación del social media. Paul Gilin.

A veces se hace imprescindible repasar algunos puntos clave de inicio para recordar cómo empezó el viaje y que la aventura sea aún más enriquecedora.

Un buen cuaderno de bitácora siempre ayuda a que seleccionemos mejor cuál es el próximo destino. Si encontráis puntos importantes que hayan quedado en el tintero, los comentamos :)

Buen viaje.