Relación y atracción, claves del Social Media. Las emociones: el objetivo

Evitar las crisis… conocer qué es el marketing realmente… impactar en nuestros clientes… identificar el ROI… gestionar adecuadamente nuestra reputación online, atesorar nuestra influencia…. Y así un largo etcétera de acciones con las que podríamos continuar y a las que nos enfrentamos no sólo a diario, sino cada segundo que pasa en acción conjunta con un consumidor, proactivo, formado, exigente y dinámico… ah si, y cambiante… no nos olvidemos de eso.

Durante los meses que hemos avanzado de ésta incierto y convulso 2012, hemos sido testigos de la evolución de la red. Comenzamos a escuchar acerca de las ventajas que subyacen en hacer y esperar, técnica con la que se define al marketing de atracción o inbound marketing y que garantiza un impacto real.

También hemos conocido las reglas del juego del nuevo algoritmo para el que;

  • Sin contenidos
  • Pagando por el crecimiento
  • sin compromiso con las necesidades ajenas
  • Y sin exposición

… no hay posicionamiento.

Y por supuesto, no podemos dejar de lado el auge de la Web móvil, el comercio electrónico y la necesidad que tenemos las marcas, personales o de empresa, de reciclar nuestros conocimientos y habilidades de forma constante para mantener el ritmo de los recursos, herramientas y nuevas tendencias que se imponen a golpe de clic.

Mantener las relaciones con los clientes existentes es la antesala para establecer nuevos vínculos atraídos por el boca a boca de la recomendación.

Es por ello que el marketing relacional se consolida como un gran aliado de los objetivos y como la alfombra a través e la cual las marcas, fidelizan a sus clientes.

La fidelización no es un tema menor, la situación actual mantiene a un colectivo de consumidores siempre alerta ante la falta de ética, confianza o credibilidad. A golpe de clic estallan crisis en los social media poniendo de manifiesto las profundas carencias que, en términos de construcción de relaciones, presentamos los seres humanos.

Encontrar un nicho, entregar valor, identificar la “diferencia” y tener un producto estrella casi único en el mercado… puede no ser suficiente, la clave está en el impacto, en el nivel de compromiso que demostremos con nuestras acciones y en lo personalizadas que éstas sean.

¡Las redes sociales no son ni espacios publicitarios ni canales de ventas, son plataformas donde se identifican emociones y se les asignan respuestas.