Vídeo Marketing, sentidos y emociones al servicio del posicionamiento

Las redes sociales en ocasiones se parecen a la saga de la Guerra de las Galaxias. Al transitar por Facebook o twitter, nos damos cuenta que el universo se compone de cada vez más profesionales 2.0 que se exponen, retroalimentan y avanzan, ante la mirada pasiva de las PYMES… a quienes aún provocan más reparos que atracción.

La consigna es transmitir a las PYMES la forma de adentrarse  y beneficiarse en el universo social logrando con ello abrir nuevos mercados que satisfagan necesidades que aún están pendientes (y parece incomprensible que, ante un volumen como el actual de marcas desarrollándose en Internet, queden necesidades por satisfacer).

Si poco a poco nos adentramos en el ciclo “SoLoMo” donde los negocios online pasan a ser Sociales, Locales y Móviles, no es de extrañar que el formato de los contenidos experimente modificaciones, se trata de impactar en las emociones y para llegar a ellas, los sentidos, son nuestros aliados.

Conocemos y seguimos a diario el auge del vídeo como formado de contenido por excelencia más eficiente en la web actual.  Generar una reputación a través del vídeo no es una labor fácil pero innovar debe ser el eje central de cualquier campaña.

Educa a tus clientes, y para ello, el vídeo es la mejor opción. Cuando hablamos de las plataformas sociales y de nuestra web no podemos olvidar que todo gira en torno al contenido, y cada vez es más importante la diferenciación y la calidad antes que la cantidad. Infografías, vídeos, vídeo-entrevistas, etc… todo gira en torno a diferenciarte de los millones de textos que corretean por la web.

Utilizar el vídeo como elemento de marketing en nuestras estrategias de redes, reporta muy buenos resultados en términos de viralidad. ¡Finalmente ser más visibles es lo que buscamos! El mejor de los ejemplos es el caso de Isasaweis, todo un ejemplo a seguir que gracias al vídeo supo generar un negocio detrás de gran valor tanto para las marcas como para los usuarios.

El vídeo es indispensable para conectar marcas con clientes, para formarnos en las nuevas reglas del juego que se imponen en un ciclo en el que las emociones, son una variable económica.