10 mandamientos de un buen asunto de mail

Quemar, siempre, después de leer. No antes. Esta debe ser la máxima para empezar.

Está claro. Y es que el asunto es el responsable de generar simpatía (o todo lo contrario) en esos primeros segundos de la primera impresión virtual que damos a la persona a la que nos dirigimos y nuestro mensaje (el mail en cuestión). Lo que en la vida offline sería esa sonrisa, gesto, estilo, aire, ese ‘algo’ que nos hace ser lo que somos y que, a la hora de relacionarnos con alguien, así nos perciba. Visto así, es como para pensarlo un poco, ¿no?

Ante todo, no conviene subrayar algo tan presente por doquier y que pasa inevitablemente por cultivar el sentido común y el buen gusto. Siempre es una gran inversión. En el asunto de un mail también.

El asunto de un correo no es el correo entero. Esto es una obviedad, pero nunca está de más refrescarlo.

Y ahora veamos algunos ejemplos que lo que pretenden es nada más lejos de dar ejemplo: si con ellos fomentamos la reflexión y nos planteamos y replanteamos algunas cosas que no por habituales son correctas, otras que están mejor pero cuentan aún con margen de mejora y otras que directamente no se entienden.

Mandamientos de un buen asunto en un mailing

1. Tendrás dedos de frente (con dos, aceptamos barco)

2. Te asegurarás de que llega la calma después de la crisis

3. Tendrás muy presente que los ¡¿pequeños?! grandes detalles cuentan

  • Aunque a veces este mismo recurso tiene una respuesta distinta:

4. Te arriesgarás con los asuntos (para bien y para mal)

5. Te replantearás (las veces que haga falta) si la heterogeneidad es bien

6. No recurrirás al sin sentido y/o soluciones poco afortunadas (en general)

  • Las mentiras, como subapartado del ‘Sin sentido’

7. Aprenderás de tus errores (aunque en ocasiones cuesten caros)

8. Tendrás en cuenta todos los consejos que te propongan

9. Te tomarás en serio la personalización, claro que sí :)

10. Si hay que renunciar, se renuncia al asunto (en un caso un nivel más que extremo)

Aunque suene radical, a veces prescindir u olvidar el asunto es casi mejor que incluirlo. Visto lo visto. Debemos cuidar al máximo hasta el último detalle pues es del asunto del correo que enviamos de lo que depende en gran medida la apertura del mail en cuestión.

Para mejorar entonces tu ratio de apertura, ¿qué debes tener en cuenta al crear el asunto de tus emails?

1. Sintetiza

Debes ser capaz de resumir en una sola línea de texto el contenido de tu correo para captar la atención de tu usuario de un primer vistazo.

Por ejemplo, si estás ofreciendo a tus suscriptores un 10% de descuento para un curso online de Inbound Marketing, debes indicar exactamente eso en el asunto de tu email.

2. Personaliza

Dirígete siempre con nombre (y apellido) a la persona con la que te estás comunicando. Incluirlo en el asunto de tu email incrementa significativamente tu CTR (según HubSpot).

Por ejemplo, crea listas hiper-segmentadas donde generes asuntos diferentes en función de los intereses o debilidades de tus usuarios: conectarás más con ellos.

3. Sé consistente

Ofrécele un beneficio real al usuario para invitarle a clicar. Pero no caigas en overpromises porque le acabarás generando frustración.

Un buen ejemplo de asunto de email donde se le ofrece un beneficio al usuario es el siguiente: «Alex, consigue hoy un 10% de descuento en electrónica».

4. Utiliza lenguaje accionable

Empieza por un verbo o usa palabras que inviten a las personas a clicar para leer más, generando, si procede, cierta urgencia. Porque si no consigues que tu destinatario abra el correo en el momento en el que está leyendo su bandeja de entrada, tu email pasará automáticamente a formar parte del “cielo de los email”.

Por ejemplo, un buen asunto de email puede incorporar llamadas temporales a la acción: «Alex, consigue un 15% de descuento sólo hoy».

5. Evita caer en la carpeta de spam

Muchos filtros de correo detectan palabras en el asunto susceptibles de pertenecer a correo spam. Recientemente, HubSpot publicaba en su blog un listado de esas posibles palabras que deberás intentar evitar.

Por ejemplo, evita incluir en tu asunto palabras como «compra», «gana», «compara» o «urgente».

6. Escucha a tus usuarios

Ten en cuenta su opinión para optimizar tus asuntos. Ya sea a través de una encuesta o monitorizando las redes sociales: muchas veces son tus propios destinatarios los que comparten en sus redes sus impresiones (y soluciones) tras recibir un email tuyo. ¡Escúchales!

7. Analiza y optimiza

Utiliza la técnica de “prueba-error” con los asuntos de tus emails. Sólo midiendo las tasas de apertura de tus correos, y optimizándolos constantemente, podrás saber qué tipo de asuntos funcionan mejor con tu audiencia.

Ten siempre en cuenta, por muy obvio que parezca, que si no captas la atención de tus usuarios en el asunto del email, ya nunca llegarán a ver el contenido del mismo. Por eso, elegir bien el asunto de tus correos es una pieza clave de tu estrategia de email marketing.