Análisis de competencia: pon a competir tu e-commerce

Cuando tenemos un e-commerce, es importante saber contra quién competimos, qué datos podemos saber de nosotros mismos y de ellos, dónde estamos dentro de este nicho y qué hacer para mejorar.

¿Quieres saber cómo hacerlo? Solo es tan difícil como tú quieras hacerlo:

Encontrar a la competencia

Lo primero para analizar a la competencia es saber quién es nuestra competencia. Posiblemente ya tengamos una idea, pero en ese sentido hay formas de encontrar la competencia que nos dejarán bastante claro que no nos olvidamos de nada importante.

La primera de ellas es buscar en Google y en la web. Si tienes una tienda de camisetas, empezarás buscando comprar camisetas, pasarás a comprar camisetas + marca, comprar camisetas + adjetivo y “comprar camisetas en + lugar” o “tienda de camisetas online”.

Según vayas descubriendo nuevas webs, irás teniendo más tiendas en la lista. Las categorías de las tiendas pueden darte ideas, asimismo, si examinas el código de la web y tienen una etiqueta meta keywords -que no sirve de nada para SEO en Google pero hay gente que aún la pone- nos puede dar ideas de nuevas palabras clave por las que buscar.

Cuando hayamos echado una hora buscando y llevemos 50 ó 100 palabras clave ya tendremos una idea muy clara de qué páginas son competencia directa y cuáles no. Puedes llegar a esa conclusión midiendo el número de veces que aparecen para las búsquedas relevantes.

Mientras realizas el proceso, está bien que vayas guardando los foros, blogs y portales de tu nicho que encuentres. Te servirán como fuente de información, una oportunidad para establecer relaciones y obtener links con el tiempo y, además, suelen tener una banners que dirigen a tiendas, una sección de webs amigas que contengan algunas, etc.

Por último, puedes preguntar. Un foro del nicho, amigos o conocidos que entiendan o un análisis de la presencia online de cadenas que conozcas servirá. Si te dejas alguna importante, acabarás oyendo de ella.

Hay muchas herramientas que te ahorrarán el trabajo (Semrush, Ahrefs, etc.), pero nunca está de más hacer este trabajo lo más manual posible para tener más perspectiva y claridad de tu mercado.

Medir a la competencia

La medición de unos datos determinados para evaluar el rendimiento o nivel de calidad de, por ejemplo, una página web o e-commerce, es llamado benchmarking. Así que vamos a ponernos las pilas con el benchmarking competitivo.

medir a la competencia

Una vez sabemos contra quién competimos y qué competidores nos interesa medir, es importante conocer qué datos cuantitativos -o que podamos transformar a cuantitativos- podemos obtener de la competencia y de nosotros mismos, para saber dónde estamos comparados con ellos. Algunos aspectos con los que puedes empezar son:

  • Precio: Tienes que saber si eres caro o barato, y, si no eres el más barato, tienes que asegurarte de que tu público tiene un motivo para comprar en tu tienda. Empieza con una revisión manual para, poco a poco, ir automatizando esta comparación mediante bots que te permitan cambiar precios en tiempo real.
  • Gastos de envío: Los gastos de envío son la principal causa de abandono del proceso de compra, no sería de extrañar que también sean uno de los motivos principales por los que no se llegue al proceso de compra. Conoce los precios del sector e intenta estar un paso por delante: recuerda que hay miles de empresas de mensajería, y miles de modelos de envío que te pueden permitir abaratar los costes para tus clientes.
  • Condiciones de devolución: Si comercias con un bien físico, habrá gente que se pregunte qué pasa si lo envías mal o cambia de idea. Ten un listado de las condiciones de la competencia muy a mano, especialmente tiempos y quién corre a cargo de los gastos de envío.
  • Tiempo de respuesta: Cuánto tardan en atenderte si tienes una duda. Prueba a mandar un mail y llamar, o utilizar su servicio de chat, y cronometra el tiempo que tardas en recibir una contestación. Es importante que intentes emular las mismas condiciones, y que lo repitas de cuando en cuando para trabajar en una media: habrá tiendas que un día tarden 5 minutos y otros varias horas. Nuestro objetivo es ser lo más constantes y rápidos que sea posible.
  • Gama de productos: El número de productos, marcas, categorías… puedes analizarlo manualmente, analizando en google el número de páginas de la tienda o con indexando la web por ti mismo con herramientas como Screaming Frog.
  • Nivel de satisfacción del cliente: Hay varias plataformas que te pueden dar una pista sobre el nivel de satisfacción de los clientes. La puntuación en Google local, o en directorios locales como Yelp u 11870 pueden ser formas sencillas y rápidas de evaluar este grado de satisfacción. Si tienes gran cantidad de datos de diferentes fuentes, lo ideal es que hagas una media ponderada dando mayor valor al indicador que veas más fiable (por ejemplo, en hoteles yo siempre elegiría Tripadvisor).

Atención, hay muchísimas métricas medibles más, desde la velocidad de la web a presencia en los resultados de búsqueda, pasando por indicadores SEO como número de backlinks, presencia y número de seguidores en medios sociales y un larguísimo etc. En ocasiones podrás incluso obtener cifras de negocio de su propia web, como los ingresos que generan o el número de pedidos que despachan.

El dashboard

¿Dónde tener toda esta información? Un excel donde apuntes estos datos periódicamente es suficiente, y no deberías tener necesidad de nada más complejo. Lo ideal es que selecciones qué métricas son cruciales para el éxito de tu e-commerce y hagas evaluaciones puntuales, con informes sobre la evolución de estos puntos en ti y en la competencia, para medir cómo evolucionas en estos aspectos.

Dashboard benchmark competencia

¿Y ahora qué?

Cuando hayas alcanzado los objetivos propuestos (tiempo medio de respuesta por chat menor a 40 segundos, ser el competidor con más fans en facebook, o estar entre los 3 primeros competidores con más tráfico según Alexa, por ejemplo) puedes encontrar otras áreas de optimización.

Y si por fin te has convertido en el líder indiscutible del mercado, entonces márcate nuevas metas: Optimización, satisfacción de usuario, rendimiento de la web… compite contra ti mismo y sigue vigilando qué hace la competencia, siempre se puede aprender, incluso de quien va por detrás.