¿Qué es el CRO?

El CRO, o Conversion Rate Optimization, es la optimización de la tasa de conversión. Consiste en investigar y mejorar una web o aplicación para que una mayor proporción de usuarios complete una acción relevante: comprar, solicitar una demostración o finalizar un registro.
La conversión depende del objetivo de cada página. Un clic puede servir para diagnosticar un paso del recorrido, mientras que una solicitud cualificada permite evaluar un resultado comercial.
Cómo se trabaja el CRO
Empieza por un problema que hayas observado: muchas personas comienzan un formulario y pocas lo terminan, por ejemplo. La analítica muestra dónde abandonan; las pruebas con usuarios y la revisión del formulario ayudan a entender por qué.
Con esa información, plantea una hipótesis sobre la causa, prueba un cambio y mide el resultado. Un test A/B permite comparar alternativas cuando hay tráfico y conversiones suficientes para obtener una conclusión fiable. Optimizely explica este proceso de optimización.
Cómo medir una mejora
Tasa de conversión = Conversiones / Base de medición × 100
Define si esa base son usuarios, sesiones u otra unidad, y mantén el criterio al comparar. Supongamos que recibes 40 solicitudes en 2.000 sesiones: la tasa es del 2 %. Si una variante consigue 50, alcanza el 2,5 %: son 0,5 puntos porcentuales más y una mejora relativa del 25 %.
Esas cifras, por sí solas, no demuestran que el cambio funcione. También hay que considerar la incertidumbre de la prueba, la composición del tráfico y la calidad de las solicitudes.
Quitar campos puede aumentar los registros y empeorar su utilidad para ventas. Por eso conviene revisar el paso a MQL y SQL, además de la tasa de conversión. En comercio electrónico, revisa también ingresos, margen y devoluciones.

